¿Querés jugar?…Nivel Inicial nos invita con estas hermosas palabras

Jugar…al gallito ciego, esperando que se distraiga el patrón de la vereda para poder cambiar de esquinas tomados de la mano.

La cuadra de mi barrio custodiada por pintorescos señores que se adormilaban en los aros de humo de sus pipas, desarmados por algún pelotazo atrevido que presagiaba gol.

Marcar las rayuelas que te llevaban al cielo, mientras las sogas dibujaban arcos y los elásticos paralelos.

Buscar tesoros en el ropero de las abuelas y vestir las ropas de los personajes inventados. ¿Cómo transmitir el placer de aquellos momentos mágicos? Cuando las glicinas perfumaban los patios y todos éramos amigos en las tardenoches del comienzo del verano.

¡Fabricar la magia! Que una esponja sea cualquier cosa, menos bob; que haya nuevos reinos, con príncipes y princesas diferentes, donde no existan los caballeros de la lucha o seres con nombres extraños.

Imaginar…poner en imágenes nuestras fantasías, en las salas del jardín de esta escuela, mezcla de tempera, tinta, papeles y leche chocolatada. Musicalizada con llantos risas y carcajadas.

Sopranos y tenores, mil colores en trenes descarrilados por andar desacompasado en las lajas del patio.

Jugar… y mucho más.

Si se atreven a cruzar la puerta les aseguramos que… “La mente que se abre a nuevas ideas jamás volverá a su tamaño original” Albert Einstein

Hablamos de los juegos desde la nostalgia de nuestras infancias porque “hay mucho tiempo para ser adultos y poco para ser niños”.

Es por eso que cuando se abren a diferentes espacios de experimentación y se comunican, se expresan, imaginan; descubren lo que son, las caras se llenan de mundos desconocidos y son uno y todos.

En ese momento que se juega un juego, un derecho, un lenguaje, un modo de decir, una realidad, una fantasía, la cultura, el sujeto, la tecnología.

“Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía” John Ruskin.